Foto de Harvey Meneses

Foto de Harvey Meneses

 

Hoy amanecí asqueado, aquellos indolentes buitres que sobrevuelan el cielo profundo de mis madrugadas decidieron sucumbir vertiginosamente a mi cuerpo mortecino. Las pirañas de aquel vacuo estanque de mi pecho invadido por halógenos transgresores, transgrediendome con cinismo. Invertebrados como banquetes que escupen vidrios, como animales nocturnos que sirven de alimento a los sueños, mis sueños; muerden impacientes cada hueso y cada abismo.

Hoy amanecí con el rubor en la sangre escociendo sin piedad, muy adentro. La vida de los locos es como la mía porque ellos sienten lástima por mí casi tanto como por ellos mismos, es la vida, esa vida en los subterráneos, como alegrías de dos minutos que se suicidan en cada estación y se diluyen en un eterno palpitar de tristes músculos. Tristeza efímera. Una alegría que precede a una eternidad de lamentos rumorando una vida verdadera, ocasos extinguiendose como rosas de otoño, con dolor y estupidez, con ansiedades ajenas.

Hoy amanecí asqueado, mirando esas alas de buitres que golpean con violencia mis ánimos arrojándolos a ese lago repleto de pirañas que se alimentan con mi alma y lo devoran como un espejo devora al ego, como las calles mastican los sentimientos.

Pancracio